Empezar por el objetivo
Tus plazos, tu margen de negociación y tus planes posteriores marcan el enfoque. Primero aclaramos esas condiciones; después hablamos de posicionamiento y precio de salida.
Mostrar lo que importa
La luz, el espacio, la distribución y el entorno dicen más que los superlativos. Acordamos la preparación, las imágenes y una descripción fiel a la vivienda.
Escuchar la respuesta del mercado
No basta con contar visitas al anuncio. Las preguntas de quienes han visto la vivienda ayudan a entender qué frena una decisión y si conviene ajustar la presentación, las condiciones o el precio.
