Ordena primero la oferta
INCIBE señala como alertas los precios sospechosamente atractivos, las dificultades para visitar, la presión para pagar y los intentos de sacar la conversación de la plataforma. Una señal aislada no prueba un fraude; varias juntas justifican parar y comprobar.
Guarda el anuncio, la dirección, las condiciones y los mensajes. Compara el coste mensual completo y los distintos pagos. Si el titular muestra un precio y la conversación añade cantidades, pide reunirlas en una tabla escrita. La urgencia no sustituye la claridad.
Comprueba persona, inmueble y representación
Aclara quién arrienda y en calidad de qué actúa tu interlocutor. La información registral ayuda a comprobar titularidad y cargas. Una copia recibida por mensaje no acredita por sí sola la identidad de quien la envía ni sus facultades para representar al propietario.
Pide una visita. Si estás en otro país, valora acudir mediante un representante independiente de confianza y acuerda qué revisará. Una videollamada puede presentar el espacio, pero no sustituye todas las comprobaciones de la operación.
Antes del pago, une las piezas
Inmueble, partes, motivo del pago, destinatario y condiciones de devolución deben estar claros y acordados. Si el titular de la cuenta difiere de la parte contractual, pide una explicación y una comprobación independiente antes de transferir.
No abras una página de pago solo porque llega por un chat conocido. Accede al servicio como lo haces habitualmente y comprueba si la operación aparece en tu cuenta. No entregues códigos de verificación al interlocutor.
Si ya has pagado y aparecen indicios de engaño, contacta inmediatamente con tu banco por un canal oficial y conserva las pruebas. Resolver una duda antes del pago es mucho más agradable que reconstruir mensajes después de que desaparezca el anuncio.
Método editorial de DIAMAR: preguntas para comprobar y consultar con un profesional. No constituye un informe técnico ni asesoramiento jurídico individual.



